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Cómo afrontar un duelo y cuándo pedir ayuda

Quizá sea por el día que tengo hoy, pero me apetece escribir sobre el duelo. Yo soy de las que piensan que hablamos demasiado poco sobre este tema. Un tema que nos afecta a todos y a todas en cualquier momento de nuestra vida.  

Además parece que cuanto más dolorosa sea esa pérdida, menos hablamos de ella. Y si lo hacemos solo cuando tenemos suficiente distancia emocional de por medio. Me estoy refiriendo en los momentos en los que perdemos a personas demasiado jóvenes o aún con una vida por delante para vivir y disfrutar de ella. Las pérdidas tempranas, desde esos bebés que no llegaron a nacer con vida, hasta esos jóvenes que se van demasiado pronto, o incluso adultos que tenían aún muchos sueños y planes por cumplir. De entre todas, perder un hijo o una hija es la peor situación de todas. Imagino que estarás de acuerdo conmigo.

Bueno, no quiero extenderme más, porque con una que esté de capa caída es suficiente. Así que (recuerda que hablamos demasiado poco sobre este tema) me gustaría aportar algo más productivo a este artículo. Me gustaría contarte que debes saber sobre cómo afrontar un duelo, para que puedas decidir si necesitas pedir ayuda.

¿Qué ocurre?

Acabas de perder a un amigo, una hija, un hermano, a tu madre o a tu padre, y lo único que te viene a la cabeza es que eres incapaz de soportarlo. Lo tienes presente en tu mente 24/7, no dejas de tenerlo ahí delante, de estarlo viendo igual que lo viste ayer o hace una semana. No puedes creer que de verdad se ha ido. Y sin embargo, la realidad es demasiado cruda.

No te asustes, lo que te está ocurriendo es normal, es una reacción de duelo, una reacción emocional necesaria para afrontar un golpe duro. No todo el mundo la vive igual, ni tarda lo mismo en superarla.

Hay personas que en tan solo unos meses pueden adaptarse a una nueva vida sin la persona querida, otras tardan años y muchas otras, quizá no lo superen nunca. Esto como otras muchas cosas, cada uno lleva su ritmo. Si te sirve de orientación desde 5 meses a más de un año. Sientes que ya lo has superado si ya eres capaz de hacer tu vida diaria sin que esté centrada en la persona desaparecida. La sigues recordando con pena, pero sin el dolor intenso y desgarrador del principio.

¿Cuándo pedir ayuda?

Te aconsejo que pidas ayuda si:

  • Tenías una relación muy dependiente o estabas muy unido a la persona que se fué.
  • Cuando crees que está durando más tiempo del previsto. O si has necesitado echar mano del alcohol o cualquier otra droga para ayudarte a superarlo.
  • Y también si desde que se marchó ha aparecido algún trastorno que has conseguido superar todavía. En este caso tu duelo se está complicando y créeme cuando antes empieces a trabajarlo, a hacerlo más saludable, antes acabarás con esos malos ratos.

¿Cómo afrontar el duelo?

Tener montones de pensamientos al respecto, es totalmente normal. Incluso contradictorios.
Nunca guardes tus sentimientos para otro momento. No deberíamos hacerlo nunca, incluso cuando no pasamos por un duelo. Pero en esta situación aún más. Habla de cómo te sientes, compártelo.
Vuelvo a repetir, no te guardes nada. Habla y habla, cuenta detalles, cuenta momentos, situaciones como si las volvieras a vivir.
Descarga tus emociones, si sientes rabia, descárgala: chilla, corre, golpea un saco…
Llora, llora todo lo que necesites y más. No te escondas, y sí los hombres tambén necesitáis llorar.
Busca apoyo en los amigos y amigas, en la familia, en algún compañero.
No te sientas culpable por sentirte bien a ratos y tener ganas de disfrutar.
Necesitas aprender a vivir sin la persona desaparecida, necesitas replantearte tu vida sin ella.
Cuando hables de ella, habla en pasado.
Mejor deja las decisiones importantes para otro momento, date un tiempo. Cuando estés mejor, ya las tomarás. Ahora todo puede esperar.

 ¿Qué hacer con los más peques?

Por lo general, este es un tema que nos preocupa mucho a todos. Afortunadamente no nos ocurre todos los días, y normalmente siempre nos pilla de imprevisto.

Por favor, un niño es una persona (por si no te habías dado cuenta) que igual que los mayores, necesitará elaborar y afrontar su propio duelo.

Por lo tanto, necesitará:

  • Conocer la noticia, adecuando nuestro lenguaje a su comprensión, para que lo entienda. Es lógico que en situaciones traumáticas y violentas omitas o disfraces algunos hechos.
  • Nunca inventes historias paralelas. Si todavía no tiene edad para comprenderlo, dejálo sencillo. Con el tiempo irremediablemente irá conociendo más detalles y no podrás estar siempre alerta controlando que información acabará conociendo.
  • Responde a sus preguntas, siempre. Si necesita conocer, cuéntale. Pero nunca lo dejes sin respuesta, ni le cuentes una mentira.
  • De todas las mentiras, ninguna duele más que las que te cuentan en momentos tan difíciles.
  • Permítele participar en todas las ceremonias y actos, tanto el velatorio como la ceremonia o el entierro. Nunca lo obligues pero ofrécele la posibilidad de que participe. Estos rituales tienen su sentido, precisamente ayudan a elaborar el duelo.
  • Comparte como te sientes con ellos, así ellos tendrán la ocasión de hacer lo mismo y podréis hablar juntos sobre el suceso.

Comparte como te sientes con los demás, no dejes de hablar, de llorar o de emocionarte. Son las mejores opciones para afrontar un duelo saludable.

Si tienes cualquier duda, escríbeme en los comentarios.

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