Si crees que después de alcanzar el éxito sólo te queda disfrutarlo…
¡Desengáñate! ¿Cuál es tu sueño? ¿Cuál es, será o ha sido tu verdadero éxito?
Si todavía no lo has conseguido:
¿Cuando sabrás que lo has alcanzado? ¿Qué tiene que ocurrir para que digas: está aquí! ya llegó!?
Triunfar es tener un éxito reconocido por los demás. Los que ya han llegado dicen que llegar al éxito cuesta, no es fácil. Pero también cuentan que lo más difícil es mantenerse o quizá más difícil todavía superarlo y aprender a vivir sin él.
¿Porque todo el mundo lo quiere?
Seguramente porque vivimos exaltando y valorando contínuamente el triunfo personal y colectivo. No se si te diste cuenta, pero nuestro mundo es competitivo. Y cómo que es algo socialmente atractivo, a quién no le apetece que le valoren y feliciten. A mí también me gustaría ser conocida y reconocida.
Dicen que después de saborear el poder, el éxito o disfrutar del afecto de ser alguien conocido, cuesta terribles esfuerzos renunciar a ello. Lo han llegado a calificar de adictivo. Cuesta horrores volver a tener una vida discreta y rutinaria.
¿Que puedes hacer para conseguirlo?
Primero define que es para tí el éxito. En qué ámbitos quieres conseguirlo y de que manera los demás lo reconocerán.
Muchas personas pierden media vida intentando triunfar. Si eres una de ellas, deberías abandonar la creencia de necesitar el triunfo personal. Así nunca lo alcanzarás. Abandonar la pretensión de vivir para triunfar es algo que nos deberían enseñar en la escuela, pero también deberían enseñarnos a competir menos y a colaborar más y nos iría mejor.
También es importante que mientras dure el sueño, llegues a ser admirado y querido por ti mismo además de por la suerte de tener otros talentos que tanto valoran los demás.
Estas son algunas de las diferencias entre conseguirlo y quedarse a las puertas. O peor aún, no encontrar la escalera para bajar del escenario. Momento donde necesitarías urgentemente un buen trabajo de coach.
La gran mayoría de veces el éxito nos sorprende cuando estamos empeñados en buscar su suerte y soñamos con su llegada. Prevenirlo es difícil, para llegar a conseguirlo y que no te arrastre en su camino un proceso de coach es la mejor solución.
Mi experiencia me sigue demostrando que el verdadero éxito es ser libre y responsable con uno mismo.
Lo más sensato es aprender que tienes que adaptarte al rol, al lugar o la función que toca hacer para el sitio en el que estás. Pocas cosas son para siempre o permanecer totalmente estables. Y este cambio, es siempre un ejercicio de humildad y sabiduría nada fácil, que merece la pena ser muy reconocido y valorado.
Si quieres puedes volver a definir, que es para tí el éxito.
¿Y despues?
Después de alcanzar el éxito, hay vida. Pero necesitarás volver a aprender a vivir en ella. Un gran trabajo de aceptación, de duelo, de despedida de el personaje afamado para irse deshaciendo de la obsesión por el triunfo personal.
Lo más difícil después de conseguirlo: saber cuando bajar del escenario.
Lo mejor: hacerlo con gratitud, elegancia y aceptación. Aquí está el reto. No hacerlo así sería igual que no permitirse envejecer o madurar. Es ley de vida.
Cuéntame, ¿qué es para tí el éxito?

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