Estoy segura que has conocido a algún hipersensible en tu vida. A alguien que parece que siempre esté en guardia. Una persona tremendamente susceptible por todo.
Son personas que suelen perder amistades con cierta facilidad. Les cuesta bastante adaptarse a cualquier entorno o situación nueva. Parece que estén en guerra con el mundo o mejor que el mundo esté en contra de ellos. Pero lo que realmente no saben es que lo están con ellas mismas.
Suelen tener una personalidad muy susceptible, interpretan cualquier comentario como un ataque y van por el mundo sintiéndose molestas y ofendidas.
Son personas bastante desconfiadas que están contínuamente a la defensiva y reaccionan de muy mala manera demasiado pronto.
Algunas quizá aún no se han dado cuenta, de que estar siempre en guardia: agota, aisla y es una muestra más de una baja autoestima.
Además las personas susceptibles son esclavas de la opinión de los demás o mejor, de lo que creen que los demás opinan de ellas.
Tienen una elaborada habilidad para convertir una simple conversación en una terrible batalla. Una opinión o un comentario desacertado pueden ser suficientes para hacer prender la mecha.
Detrás de todo estas muestras, existe una necesidad de estima, afecto y cariño. (Pero ellas siempre te dirán que no, claro). Por eso incluso a veces, pueden reaccionar de forma violenta y agresiva hiriendo a los demás.
Si estoy hablando de tí, en lugar de una persona que has conocido en tu vida, (¡no te me enfades!) pero aún puedes hacer algunas cosas para mejorar y dejar de sufrir por tantos conflictos y disgustos:
¡Desarrolla tu habilidad más artística!
- Escribe
- Pinta
- Toca un instrumento
- Haz fotos
- Scrapea o Cose
Desarrollar tu sensibilidad artística es un buen antídoto para relajarte y potenciar tu autocontrol.
Si ya te cansaste de ir perdiendo amistades o cargarte algunas relaciones puedes probar con esto:
Pon tus opiniones en cuarentena: como ya sabes en caliente se dramatiza mucho una situación algo conflictiva. Así que respira, relaja y espera. Deja pasar 24 horas y luego decide que dices o haces.
Suspende el juicio: Si no tienes como profesión, ser fiscal o juez. Deja los juicios para ellos. Ya sé que es algo bastante adictivo, pero hazte un favor y deja de hacerlo. No juzgues a los demás, que esa no es tu función.
Cultiva tu flexibilidad: acepta otras opiniones, acepta que los demás pueden tener otros puntos de vista, otras verdades. No tienes porque coincidir con ellos, pero ellos tampoco contigo.
“Es más fácil calzarte unas zapatillas que alfombrar el mundo entero”
Proverbio Indio
Valora el hecho, no la persona: Todos nos equivocamos, todos los días, de todas las que hacemos, alguna estoy segura que la podríamos hacer un poquito mejor o directamente mejor. Así que ten en cuenta que a veces tomamos decisiones equivocadas y cometemos errores, pero no es motivo para juzgar a la persona. Si quieres juzga el hecho.
Evita los conflictos: enfadarse y desenfadarse ocupa mucho tiempo y desgaste desmesuradamente. Tener como hobby diario el enfado tiene secuelas en tu salud:
- Aumenta tu tensión arterial
- Produce acidez de estómago
- Produce un exceso de adrenalina y estrés
- Provoca Insomnio
¿Quieres un antídoto directo y natural, para cuando te enfadas a alguien a quién amas?
- Abrázalo aunque te falten las ganas.
Así de simple, pruébalo y me cuentas que ocurrió. Da los primeros pasos para dejar de ser algo susceptible.

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