¿Qué es la Resiliencia?
La capacidad de sobreponerse, sin síntomas ni trastornos psicológicos, a circunstancias muy adversas o situaciones traumáticas.
Probablemente, tú ya eres resiliente si:
Quizá ya lo eres y nunca te lo has planteado. La verdad y en contra a lo que durante muchos años se ha creído, la inmensa mayoría lo somos. Cada año pasamos por unos cuantos acontecimientos bastante estresantes y aunque los afrontamos como buenamente cada uno puede, a veces también necesitamos bajar el ritmo y las revoluciones y proporcionarnos un período algo más estable.
Con el tiempo y la edad, cada vez nos cuesta más afrontar y adaptarnos a los cambios y buscamos más estabilidad. El dicho “Adelante, tú que eres joven” No es por casualidad.
Aquí tienes una lista de todos los acontecimientos estresantes que estamos acostumbrándonos a vivir:
- Un divorcio o separación de la pareja
- La muerte de un familiar cercano
- Una lesión o enfermedad personal
- Casarse o comprometerse en pareja
- Que te despidan del trabajo
- Estar en el paro
- Reconciliarse con la pareja
- Jubilarse
- Un cambio de salud de un familiar cercano
- Drogas y alcohol
- Un embarazo
- Dificultades o problemas sexuales
- Incorporación de un nuevo miembro en la familia
- Reajuste de un negocio
- Cambio de situación económica
- Mala relación con la pareja
- Muerte de un amigo íntimo
- Cambio en el tipo de trabajo
- Juicio por un crédito o hipoteca
- Cambio de responsabilidad en el trabajo
- Hijo o hija que deja el hogar
- Problemas legales
- Logro personal notable
- La pareja deja o empieza a trabajar
- Comienzo o final de la escolaridad
- Cambio en las condiciones de vida
- Revisión de hábitos personales
- Problemas con el jefe
- Cambio de turno o condiciones laborales
- Cambio de residencia
- Cambio de colegio
- Cambio de actividad de ocio
- Cambio de actividades sociales
- Cambio de hábito de dormir
- Cambio en el número de reuniones familiares
- Cambio de hábitos alimentarios
- Vacaciones
- Navidades
- Leves transgresiones de la ley
¿Cuántos de estos has pasado este año? ¿Qué tal te ha ido?
Muchos nos sobrevienen sin pedirlos, nos llegan y punto y nos toca afrontarlos sin remedio.
Hoy precisamente me preguntaba una mamá, que se ha separado recientemente y no mantienen una buena relación con su ex pareja respecto a su hijo. El caso es que me preguntaba si esto le afectará a su hijo. Mi respuesta ha sido clara, sí le afectara. Hasta que punto o en qué medida, eso ya es mucho más difícil de predecir. Depende de muchos otros factores, como una personalidad resiliente, una buena autoestima y la relación que continúen manteniendo estos dos padres separados.
¿Por qué los niños son más resilientes o se adaptan mejor que los mayores?
Quizá simplemente porque no se preocupan tanto por el futuro como nosotros. Aún no tienen tantas responsabilidades como las que ya hemos adquirido nosotros. Además, su cerebro y sus esquemas o mapas mentales todavía están en construcción y eso les da una plasticidad o maleabilidad que ya no tenemos los más mayores.
¿Cómo puedes educar para mejorar la resiliencia? ¿Qué hay que hacer para cultivarla?
- Lo primero de todo, procurando un buen vínculo o apego seguro a tu hijo/a. Puedes leer más sobre la importancia del vínculo afectivo aquí.
- Procurar una lactancia materna sana, agradable y porque no: prolongada.
- Educar a tu peque con una buena autoestima.
- Da ejemplo: afronta tú eficazmente
- Olvídate de las burbujas protectoras y la “hiperprotección” de los peques.
Aquí tienes algunas características de personalidad de las personas resilientes:
- Tienen un gran sentido del compromiso
- Experimentan una fuerte sensación de control sobre los acontecimientos que les ocurren
- Están más abiertos a los cambios en la vida
- Tienden a interpretar las experiencias estresantes y dolorosas como un parte más de la existencia.

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