Hoy es hoy, por eso vale la pena vivirlo y disfrutarlo. Empieza a vivir el presente. Por si mañana se acaba el mundo…
Si nos entretenemos en lo que ya pasó y lo que nos deparará el futuro, nos olvidamos de exprimir el presente. Se nos pasa disfrutar de cada instante y cuando queremos darnos cuenta, ya se ha convertido en pasado.
Todos pasamos por situaciones difíciles y como ya sabes, deshacerse de ellas no es tarea fácil. Si le añades que muchas veces nos preocupamos más imaginando lo peor, lo único que conseguimos es empeorar aún más las cosas. Sufrimos más, gastamos mal nuestra energía y nos olvidamos de la actitud positiva. Esta combinación es la primera semilla para empezar a recoger una cosecha de problemas de ansiedad.
A todo esto, pretendes seguir con el mismo ritmo de siempre, a cumplir con todo. Llegar a todo, en el trabajo, en casa, con la familia, etc… ¿Y qué ocurre? Acabas agobiándote.
Por estar de mal humor y sobretodo por dejar de disfrutar de las cosas buenas de tu día a día.
Si quieres dejar de ser esclavo del tiempo y empezar a disfrutar de tu tiempo libre:
- Empieza por detenerte un momento, coge aire, respira hondo y comienza a agradecer.
- Calma y despeja tu mente, organízate y descárgate de “deberías”.
- Confía en tí, dispones de todos los recursos para solucionar lo que venga. Pero otra vez más, confía en tí.
Piensa en tu situación, como una situación única, No vas a tener más posibilidades de volverla a vivir, nunca. Todas, las buenas y las malas, son situaciones exclusivas y únicas, para desgranarlas paso a paso y conseguir disfrutarlas o superarlas como un reto más.
“Vive como si fueras a morir mañana, aprende como si fueras a vivir siempre”
(Mahatma Gandhi)
Prueba a hacer esto:
Durante una semana, pregúntate al empezar el día: Si el Mundo se Acabara Mañana ¿Me gustaría hacer lo que voy a hacer hoy?
Si durante muchos de esos 7 días tu respuesta es un “No”, señal que algo anda mal.
La mayoría de las veces te resignas a hacer actividades que No te llenan y pospones conversaciones, encuentros y cosas por hacer, mucho más importantes para tí.
- Si vivieras como si fuera tu último dia, serias bastante más atrevido, dirías lo que quieres sin verguenza y sin reprimirte constantemente.
- Cuando te quedan tareas pendientes y pospones conversaciones, acumulas cargas que te lastran y te impiden vivir tu presente con total libertad.
De la misma manera, necesitas no tener tareas pendientes contigo mismo. Es necesario perdonar y perdonarse, aceptar y aceptarse. Nada ganas siendo solo para los demás.
- Lo que quieras ser, hacer o sentir que lo seas, hagas o sientas, porque es importante para tí.
- Ten el coraje de seguir tu intuición.
Si el mundo se acaba mañana, sabes cuanto tiempo nos queda, organizarías mucho mejor la tarea de vivir. Y créeme No bajaría del puesto número 1 de tu lista de prioridades.
No te quedes atrapado, no permitas que las opiniones de los de más o tus miedos ahoguen tu propia voz.
La sociedad que se nos ha antojado construir parece una sociedad de consumo basada en la necesidad, en la avaricia y en la conciencia de escasez. Pensamos en como tener más y conseguir más. Parece que nunca tengamos suficiente. Hemos construido nuestra identidad basándonos en nuestro poder de adquisición.
Cómo queremos más, dejamos de agradecer lo que tenemos porque solo pensamos en conseguir lo que aún nos falta y así estamos, insatisfechos.
Párate a pensar, a ser consciente de cuál es tu situación, ¿Qué cambiarías? ¿Qué mejorarías? ¿Con quién conversarías y qué te gustaría hacerle saber?
¿Qué te gustaría hacer hoy, si mañana se acaba el Mundo?
Agradece lo que ya tienes conseguido y luego si quieres, sigue a por más. Pero acostúmbrate a agradecerte lo que ya has conseguido tu solito.
Empieza a vivir el presente.

No comments yet.